CIRUGÍA GENERAL Y DIGESTIVA

¿Qué es?

La de Cirugía General y Digestiva es la especialidad de la Medicina que se ocupa del diagnóstico y tratamiento de las enfermedades cuyo tratamiento requiere generalmente de la realización de una intervención quirúrgica, sea ésta de urgencia o programada; y cuyo origen sea benigno, traumático o relacionadas con un cáncer. Su campo de intervención es el aparato digestivo, pared abdominal, mama, piel, sistema endocrino, afecciones externas de cabeza y cuello, etc.

En esta unidad, se llevarán a cabo procedimientos quirúrgicos sencillos, mínimamente invasivos, de corta duración y con bajo riesgo, que serán llevados a cabo con anestesia local sin necesidad de ingreso.

Principales patologías

Algunas de las enfermedades que interesan a la especialidad de Cirugía General y Digestiva, en ocasiones pueden solaparse con otras especialidades médicas en cuanto se refiere a su resolución con una intervención quirúrgica, pero en todo caso el cirujano general está preparado para hacerlo:

  • Apendicitis. La apendicectomía, extracción del apéndice, es una intervención sencilla de la que habitualmente se ocupan los cirujanos generales, tanto si se trata de una urgencia o no. La apendicitis es una inflamación aguda del apéndice, con un aumento de presión en su interior que puede llegar a provocar su rotura y, como consecuencia, una peritonitis.
  • Granulomas. Es un área pequeña de inflamación que surge en alguna parte del cuerpo (piel u otros órganos) que puede deberse a diferentes causas. Por lo general tienen carácter benigno y el problema se resuelve con su ablación.
  • Colelitiasis. Es como se denomina a la formación de piedras en el interior de la vesícula. Si no se consigue disolverlas, por ejemplo, mediante litotricia, la única opción es la cirugía para extraer la vesícula.
  • Hernias. Pueden ser de diferentes tipos (hiato, umbilical, inguinal, etc.) y se producen porque una parte del intestino o el esófago se salen de su posición natural. Muchas de ellas sólo causan molestias y síntomas ocasionales, pero la única solución definitiva es la cirugía, a la que se recurre cuando la hernia afecta de manera permanente a la funcionalidad del aparato digestivo.
  • Hemorroides. Son venas varicosas que se producen en torno al ano o en el recto. Cursa con picor y enrojecimiento de la zona anal y dolor durante la defecación, además de poder producirse pequeñas hemorragias. Se operan cuando son externas y no se pueden reducir.
  • Quistes. Los quistes son bolsas que se pueden formar en los diferentes tejidos del organismo, conteniendo un líquido o semisólida cuya naturaleza depende de la causa. Los quistes sebáceos, por ejemplo, son muy frecuentes. En cualquiera de los casos, se eliminan quirúrgicamente.
  • Alteraciones de la glándula tiroides. Las patologías relacionadas con la glándula tiroides, (hipertiroidismo, bocio, etc.) a veces exigen una solución quirúrgica, que suele llevar a cabo el cirujano general.
  • Obstrucción u oclusión intestinal. Es una interrupción mecánica del tránsito intestinal en alguna parte del intestino delgado y que se produce por la existencia de adherencias debidas a una intervención quirúrgica previa o por otras causas, como la existencia de un tumor. Los síntomas más claros son dolor y distensión abdominales, aparte de incapacidad para defecar. Se recurre a la cirugía para su resolución cuando los tratamientos establecidos no surten efecto.
  • Adherencias. Se forman generalmente al hacer sufrido una cirugía abdominal y son bandas de tejidos que forman una especie de tejido cicatricial que hace que dos tejidos se adhieran y no tengan libertad para moverse. Generalmente no causan problemas, salvo que hay que practicar una nueva intervención quirúrgica a la que añade cierto grado de dificultad. Sin embargo, pueden causar estreñimiento, oclusión intestinal, impedir la eliminación de gases, cólicos abdominales y otros problemas intestinales.